CALÉNDULA Planta rústica de flores amarillas de la región mediterránea. Tiene propiedades antisépticas, antiinflamatorias, cicatrizantes y descongestivas. Favorece la resistencia de las pieles frágiles e irritables.
CAMOMILA Hierba que produce unas pequeñas flores con propiedades calmantes, suavizantes y antiinflamatorias.
CAOLÉN Arcilla blanca muy fina originaria de China y que, entre otras muchas aplicaciones, se utiliza en la fabricación de cosméticos, en forma de mascarillas, por sus efectos desinflamatorios, astringentes y correctores del exceso de sebo. Está indicada para pieles jóvenes y con problemas acnéicos.
CARÓTENO Pigmento amarillo o rojo que se presenta en diversas plantas y muy especialmente en la zanahoria. Es la pro-vitamina A que se transforma en la piel en Vitamina A. Activa el crecimiento de las células cutáneas, estimulando la queratinización y el crecimiento de las uñas. Especialmente indicado en la fabricación de cremas solares.
CASTAÑO DE INDIAS Árbol caducifolio de hasta 20 m de altura, originario de la Península Balcánica. Su fruto tiene propiedades descongestivas, antiinflamatorias y tónicas. Es un eficaz vasoconstrictor y protector cutáneo.
CENTELLA ASIÁTICA Sustancia de origen vegetal, que estimula el proceso de reparación de los tejidos. Sus efectos son cicatrizantes y antiinflamatorios. Muy indicada en procesos anticelulíticos.
CHITOSAN Complejo bio-proteico extraído del caparazón de los crustáceos. Actúa restaurando y manteniendo la hidratación de la epidermis.
COENZIMA Q10 Enzima que interviene en la cadena respiratoria de la célula aportando energía.
COLA DE CABALLO Planta con gran poder cicatrizante, antiinflamatorio y fortalecedor del tejido conjuntivo.
COLÁGENO Es la proteína más importante del organismo humano, representando el 33% del peso total. Concretamente constituye el 70% de las proteínas de la piel. Se encuentra en la dermis y tiene la facultad de almacenar y ceder rápidamente agua. El papel del colágeno es mantener un nivel óptimo de la textura de la piel, seguido de una constante renovación de sus células, previniendo la deshidratación y minimizando la aparición de arrugas. El colágeno asegura la elasticidad, tonicidad y flexibilidad de la piel.